La suspensión temporal de la búsqueda de la niña Brianna Genao Rosario, de apenas tres años, ha intensificado la angustia de su familia y de toda una comunidad en Imbert, Puerto Plata. La decisión, tomada debido a las fuertes lluvias que afectan la zona, deja en pausa un operativo que ya llevaba varios días sin ofrecer respuestas claras.
Mientras los organismos de socorro permanecen apostados en el área, el tiempo sigue pasando, y con él crece la desesperación de los familiares, que denuncian falta de información y comunicación por parte de las autoridades.
Una búsqueda interrumpida por el clima
Las labores de rastreo fueron suspendidas el lunes 5 de enero luego de que el Centro de Operaciones de Emergencias (COE) declarara alerta amarilla para Puerto Plata, ante las condiciones climáticas adversas. Las lluvias constantes, el terreno inestable y el riesgo para los rescatistas obligaron a detener temporalmente el operativo.
A pesar de la suspensión activa de la búsqueda, en la zona se mantiene presencia de la Defensa Civil, la Policía Nacional, el Ejército de la República Dominicana y el Ministerio Público, a la espera de que el clima permita retomar las labores.
Brianna fue vista por última vez el 31 de diciembre en la comunidad de Barrero, municipio de Imbert. Desde entonces, su paradero es desconocido.
El llamado desesperado de la familia
Uno de los aspectos más delicados del caso es la denuncia de la familia sobre la falta de comunicación oficial. El abuelo de la menor, Braulio González, pidió públicamente la intervención del presidente Luis Abinader, asegurando que no reciben información clara sobre el avance de las investigaciones.
Sus palabras reflejan la angustia de quienes esperan respuestas:
“No me dicen nada de lo que han averiguado. Estoy muy preocupado, más ahora con la lluvia”.
Este reclamo pone sobre la mesa un problema recurrente en casos sensibles: la necesidad de una comunicación humana, constante y transparente con los familiares, incluso cuando no hay avances significativos que reportar.
Silencio oficial y restricciones a la prensa
A pesar del amplio despliegue de organismos de socorro, hasta el momento no se han ofrecido informes oficiales detallados sobre posibles avances en la investigación. A esto se suma la restricción del acceso a la prensa a las zonas donde se realizan las labores, una situación que ya ha sido denunciada por varios medios.
Si bien las autoridades suelen justificar estas limitaciones por razones de seguridad o confidencialidad, el hermetismo prolongado tiende a generar más dudas que certezas, tanto en la opinión pública como en la familia afectada.
Entre la prudencia y la incertidumbre
Es comprensible que las lluvias obliguen a suspender una búsqueda para proteger vidas, pero también es legítimo que la familia exija información clara y acompañamiento institucional. Cada hora sin noticias incrementa la ansiedad y el dolor.
Casos como el de Brianna Genao evidencian la importancia de protocolos no solo de búsqueda, sino también de atención psicológica y comunicación directa con los familiares, especialmente cuando se trata de menores de edad.
Conclusión
La desaparición de Brianna Genao mantiene en vilo a una comunidad entera. Mientras el clima impone una pausa obligatoria, las preguntas siguen acumulándose y la angustia no se detiene.
Más allá del resultado de la búsqueda, este caso deja una lección clara: en situaciones tan delicadas, el silencio institucional pesa casi tanto como la ausencia de respuestas. La esperanza de la familia depende no solo de retomar el rastreo, sino también de sentir que no están solos en el proceso.